*El tricolor es un cadáver en estado de descomposición, lanza el ex diputado
Carlos Hernández | Disruptivo Mx
El escenario político oaxaqueño se cimbra con la renuncia formal del Dr. Martín Vázquez Villanueva al Partido Revolucionario Institucional (PRI), tras más de tres décadas de militancia activa.
El actual regidor capitalino, ex funcionario estatal y ex diputado local calificó la situación actual del tricolor como un estado de «autofagia extrema» y una degradación absoluta de sus principios fundacionales.
En una carta dirigida a Carmelita Ricárdez Vela, presidenta del CDE del PRI en Oaxaca (con copia a Alejandro Moreno Cárdenas), Vázquez Villanueva anunció su separación irrevocable, lanzando duras críticas contra la dirigencia nacional y estatal.
El diagnóstico: Un «cadáver político»
Como profesional de la salud y político de larga trayectoria, Vázquez Villanueva ofreció un diagnóstico clínico sobre el estado del partido.
«Como médico y como político tengo un diagnóstico muy claro: el PRI es un cadáver en avanzado estado de descomposición», lanzó.
El ex secretario de Salud estatal señaló que el partido, bajo el mando de Alito Moreno, ha transmutado de ser una institución histórica a una «franquicia decadente» y un proyecto personal condenado al precipicio y al deshonor.
Crítica a la cúpula y defensa de la militancia
En el documento, el regidor enfatizó los siguientes puntos:
- Traición a los principios: Acusó que el PRI actual es el de la claudicación y la mezquindad, violentando incluso el principio de «no reelección».
- Balcanización: Señaló que una cúpula reducida se alimenta de las prerrogativas mientras devoran los restos del partido, llevándolo a la fractura total.
- Respeto a las bases: Aclaró que su salida no es un desdén a la militancia de base, a quienes reconoció por su talento y esfuerzo en la construcción del México posrevolucionario.
Impacto en el Ayuntamiento de Oaxaca
Con esta renuncia, el PRI pierde una de sus figuras con mayor peso técnico y político dentro del Cabildo de Oaxaca de Juárez.
Martín Vázquez Villanueva concluyó su misiva asegurando que no puede avalar el «extravío» de lo que alguna vez fue un magno proyecto nacional, hoy reducido a una camarilla con careta de partido.











