Disruptivo Mx
Acorralado por las investigaciones de la Fiscalía de Oaxaca, el edil priista con licencia Esaú López Quero recurre al chantaje emocional ante la Sección 22 y clama por el auxilio de los gobiernos estatal y federal.
En un drástico giro de los acontecimientos, el presidente municipal, ha pasado de la soberbia institucional y los discursos de confrontación a una abierta postura de victimización política.
Tras verse cercado por las investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) por delitos graves como privación ilegal de la libertad y uso de armas de fuego, el polémico edil ex-priista habló con un tono marcadamente defensivo y de chantaje emocional dirigido a la ciudadanía y a los gobiernos de Morena.
El chantaje discursivo: «Mi cabeza está puesta en la mesa»
Durante su intervención, López Quero intentó desviar la atención de su presunta responsabilidad en el envío de grupos de choque, asumiendo el papel de mártir político frente a las exigencias de la Sección 22:

«Yo le hago un llamado a la Sección 22: que si con mi cabeza, con mi renuncia y con irme a la cárcel se solucionan los problemas de Oaxaca en el tema del magisterio, mi cabeza está puesta en la mesa», declaró de forma melodramática.
El munícipe acusó formalmente a los docentes de romper un acuerdo de paz comunitaria que, según sus afirmaciones, databa de hace más de una década, alegando que el magisterio pretende utilizar su situación jurídica «como un botín o como un objeto de negociación».
Clamor de auxilio ante el Gobierno Estatal y Federal
El evidente nerviosismo del edil se hizo notar al solicitar de manera urgente el respaldo de las instituciones a las que sus simpatizantes confrontaron en días pasados.
Ante el riesgo inminente de una destitución y un proceso penal, López Quero clamó por la intervención de la federación y del estado:
«Pido todo el apoyo del Gobierno del Estado, del Gobierno Federal…», manifestó de manera expresa.
Asimismo, intentó justificar la presencia de civiles armados y policías municipales implicados en la represión del miércoles, asegurando que los cuerpos de seguridad «actuaron conforme a los protocolos establecidos» y que los elementos armados correspondían a «procedimientos institucionales y no a una intención de confrontar».
López Quero busca zafarse de la inminente ruta penal por parte de la FGEO, además de un intento desesperado por eludir su responsabilidad y la inminente Revocación de Mandato que ya se cocina en el Congreso local por parte de legisladores de todas las fracciones parlamentarias, incluido el PRI.













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