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Sofía Castro «se encabrona» y se destapa a la gubernatura

*La exfuncionaria priista y actual aliada de Ulises Ruiz reaparece en video con lenguaje explícito para criticar al gobierno actual y lanzar su «gran ambición»

Disruptivo Mx

.– En el teatro de la política oaxaqueña, los giros de guion suelen ser tan drásticos como cínicos y la más reciente puesta en escena la protagoniza la veterana política Sofía Castro Ríos, quien mediante un video difundido en plataformas digitales ha decidido romper su semiclandestinidad para «destaparse» abiertamente como aspirante a la gubernatura del estado, recurriendo a una estrategia basada en la confrontación, el enojo prefabricado y las palabras altisonantes.

En el material audiovisual —que evoca las narrativas de indignación ciudadana comúnmente usadas en campañas electorales— Castro Ríos inicia presentándose como abogada y política, para inmediatamente lanzar el gancho de su discurso: “Hoy quiero decirles que estoy muy encabronada”. 

El motivo de su molestia, según describe, es el contraste entre la riqueza cultural, playera e industrial de Oaxaca y las condiciones de vida de sus habitantes, lanzando críticas al desempeño de la administración estatal en turno.

El «encabronamiento» como estrategia de campaña

A lo largo del video, la aspirante despliega una agenda de contrastes económicos y sociales para tratar de empatizar con el descontento popular. 

Cuestiona la falta de un turismo de nivel mundial a pesar de las playas de la entidad, el rezago en el desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y toca fibras sensibles como el consumo de sustancias ilícitas en menores de edad, acusando una presunta inacción gubernamental.

Tras declararse una mujer «muy fuerte y muy entrona», Castro Ríos suelta el verdadero fondo de su reaparición:

“Tengo una gran ambición: quiero ser su gobernadora para llevar a nuestro estado al primer mundo. Quiero y puedo. Bendiciones”.

La memoria histórica y el camuflaje político

Más allá de la retórica del «primer mundo» y el lenguaje explícito para conectar con las masas, el video ha encendido de inmediato los comentarios de la opinión pública debido al controvertido y extenso pasado de la hoy aspirante. 

Castro Ríos consolidó su carrera bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), instituto que le otorgó múltiples candidaturas y cargos de primer nivel. 

No obstante, el vínculo que más resuena en su historial es su estrecha y conocida alianza política con el exgobernador Ulises Ruiz Ortiz, cuyo sexenio (2004-2010) quedó marcado en la historia local por el conflicto político-social de 2006, la represión violenta y severas acusaciones de autoritarismo.

Que hoy, cobijada bajo la sombra de ese mismo grupo político que coordinó los destinos de Oaxaca en uno de sus periodos más oscuros, pretenda abanderar una narrativa de «limpieza», combate a las problemáticas sociales y desarrollo económico, resulta para muchos analistas un ejercicio de amnesia selectiva.

La carrera rumbo a la sucesión estatal ha comenzado a moverse antes de tiempo. 

Sofía Castro ya levantó la mano con un discurso cargado de adjetivos y enojo, pero en un Oaxaca con memoria, el verdadero reto de la ex priista no será articular promesas de primer mundo, sino convencer a los ciudadanos de que su proyecto es algo distinto al regreso del ulisismo.