- La entidad lidera el derrumbe nacional en lo que va 2026
Disruptivo Mx | Carlos Hernández
El «motor» de la economía oaxaqueña se apaga, toda vez que la obra pública y privada en transporte, petróleo y vivienda registra caídas históricas, según los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC).
Las cifras no mienten y el panorama es desolador para el sector de la infraestructura en la entidad, pues al cierre del primer bimestre de 2026, Oaxaca se ha consolidado como el estado con la peor caída en el valor de producción de las empresas constructoras a nivel nacional, registrando un desplome anual del 54.4%.
Mientras que a nivel nacional la caída del sector fue del 1.3%, Oaxaca, junto con Durango y Puebla, encabeza los retrocesos, arrastrando al estado a una crisis de inversión que afecta desde la edificación de vivienda hasta los grandes proyectos estratégicos.
El fin del «boom» de infraestructura
El análisis detallado de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) revela que el sector que más ha resentido el golpe es el de Transporte y Urbanización. Este rubro, que en años anteriores fue el estandarte del crecimiento regional, registró un retroceso brutal del 82.8% anual en los primeros dos meses del año.
La falta de continuidad en obras carreteras y proyectos urbanos ha dejado a las empresas locales en números rojos, evidenciando un freno seco en la inversión pública y privada destinada a la conectividad del estado.
Petróleo y Electricidad: Los otros frentes abiertos
Oaxaca no solo pierde en las carreteras; los sectores estratégicos que dependen de la inversión federal también muestran signos de fatiga:
Petróleo y Petroquímica: La contracción fue del 54.1%, una caída que duplica el retroceso del 26.9% observado en el mismo lapso del 2025.
Electricidad y Telecomunicaciones: Este subsector disminuyó un 52.5% anual, frenando la modernización energética de la entidad.
Quizás el dato más alarmante por su impacto social es el del subsector de la Edificación (que incluye vivienda y naves industriales).
Tras un crecimiento atípico del 75.2% en el primer bimestre de 2025, para este 2026 la cifra se invirtió drásticamente, registrando una caída del 35.4%. Esto significa que se está construyendo menos techo y menos espacios productivos en Oaxaca que hace un año.
Un escenario de incertidumbre
Aunque a nivel nacional la contracción parece estabilizarse en comparación con el desplome del 28.2% del año pasado, en Oaxaca la tendencia es inversa.
La entidad no ha logrado mantener el ritmo de ejecución de obra, lo que genera una reacción en cadena: menos empleos, menor consumo de materiales y una parálisis en la cadena de suministros de la construcción.
Expertos señalan que la dependencia de grandes proyectos federales (gobierno de México) que ya han concluido o que enfrentan recortes presupuestales ha dejado un vacío que la inversión privada no está logrando llenar, colocando a Oaxaca en una situación de vulnerabilidad económica frente al resto del país.












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