*Tuxtepec y Miahuatlán; el desgaste de una estrategia política que parece anclada en 2006
Remington | Disruptivo Mx
La estrategia de algunos aspirantes a convertirse en los y las próximas abanderadas de Morena a las diputaciones federales en Oaxaca merece una reflexión seria: ¿realmente están conectando con las necesidades actuales de la población o están repitiendo una fórmula de propaganda que tuvo sentido en otro momento político?.
En distintas comunidades de los distritos federales 01, con cabecera en San Juan Bautista Tuxtepec,y 10, con cabecera en Miahuatlán de Porfirio Díaz, se observa una práctica que consiste en caminar por las calles, tocar puertas y entregar ejemplares del periódico Regeneración, como si la distribución de un impreso fuera suficiente para construir cercanía, confianza y respaldo social.
El problema no es que se distribuya un periódico, el problema aparece cuando el periódico se convierte en el centro de la actividad territorial y desplaza lo verdaderamente importante:escuchar, gestionar, resolver y dar resultados.
Una estrategia que parece detenida en el tiempo
La distribución de Regeneración recuerda las estrategias de comunicación política que acompañaron el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador durante sus primeras etapas.
Sin embargo, hay una precisión histórica importante:el periódico Regeneración de Morena fue fundado en 2010, mientras que el periódico histórico del mismo nombre fue fundado en 1900 por y FloresMagón. El movimiento político de López Obrador tomó fuerza después dela elección presidencial de 2006.
Pero el contexto político de 2026 es distinto.
Hoy, Morena gobierna a nivel federal y tiene presencia en numerosos gobiernos estatales y municipales. Por tanto, quienes buscan representar al partido ya no pueden limitar su actividad a reproducir los mecanismos de difusión de sus primeros años.
La gente no necesariamente necesita otro periódico: necesita respuestas.
En las comunidades de Tuxtepec y Miahuatlán existen necesidades que difícilmente se resuelven entregando hoy páginas impresas.
Entre los asuntos que merecen atención están:
- Agua potable: comunidades y colonias que necesitan redes de distribución, rehabilitacióndeinfraestructura, mantenimiento y suministro constante.
- Certeza jurídica de la propiedad: familias que llevan años sin escrituras, con problemasderegularización de terrenos o incertidumbres sobre su patrimonio.
- Seguridad pública: calles mejor iluminadas,prevención del delito, policías capacitados y condiciones para que las familias puedan transitar tranquilamente.
- Empleo formal: oportunidades laborales con salarios dignos, prestaciones, seguridad social y posibilidades de desarrollo.
- Salud: centros de salud con médicos,medicamentos, equipamiento y atención oportuna.
Estos temas no son simples demandas de campaña.Son asuntos relacionados directamente con la calidad de vida.
Hay datos que dimensionan el desafío. En Oaxaca,el INEGI reportó que la informalidad laboral alcanzó el 71.08% durante el cuarto trimestre de 2024. Por otra parte, un informe de empleo formal registró 231,425 trabajadores asegurados ante el IMSS en mayo de 2025.
El error de confundir presencia territorial con trabajo político.
Caminar una comunidad no significa necesariamente conocerla.
Entregar un periódico no significa escuchara sus habitantes.
Tomarse una fotografía con una familia
Tomarse una fotografía con una familia no significa resolver sus problemas.
Y repartir propaganda tampoco equivale a construir una representación política.
Una persona que aspira a una diputación federal debería tener claridad sobre cuáles problemas puede atender desde el Poder Legislativo, cuáles requieren gestionar ante dependencias federales y cuáles corresponden a los gobiernos estatal y municipal.
Porque una diputación federal no es una presidencia municipal, pero tampoco debe convertirse en una representación que solamente aparece durante los procesos electorales.
Tuxtepec y Miahuatlán necesitan propuestas que reconozcan sus diferencias.
La ciudadanía necesita propuestas que partan de su realidad, no solamente de una narrativa partidista nacional.
No se trata de prometer que una diputada resolverá por sí sola todos estos problemas. Se trata de demostrar que conoce las atribuciones de su cargo y tiene una ruta de trabajo para contribuir a resolverlos.
Repetir una fórmula de comunicación de hace dos décadas, sin incorporar nuevas formas de participación,diagnóstico y rendición de cuentas, merece una revisión crítica.
El reto de las nuevas aspirantes no es repartir más periódicos que sus antecesores. Es demostrar que tienen propuestas, capacidad de gestión,conocimiento del territorio y compromisos que puedan ser evaluados por la sociedad.













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