La consulta habló: baja participación y voto urbano en contra del gobernador

Flor Hernández/ DisruptivoMx
El mensaje triunfalista del gobernador del estado Salmón Jara Cruz dado la noche del 25 de enero se esfumó con los resultados emanados del Sistema de Cómputos de la Revocación de Mandato (SISCORMA) brindados por el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana: el 39 por ciento de la ciudadanía que participó en la consulta, votó en su contra.
Pese a los vítores de su gabinete y un grupo de personas que se reunieron alrededor del Palacio de Gobierno para “celebrar el triunfo”, los números enfrentaron a La Primavera con un duro golpe de realidad.
La primera consulta ciudadana de Revocación de Mandato para un gobernador en el país convocó -de acuerdo con el avance del 90.47% por ciento del SISCORMA- al 30 por ciento del electorado, es decir, 860 mil 717 votantes, lo que contrasta con los casi 100 millones de pesos invertidos en la consulta.
La falta de movilización o incapacidad de la estructura política de Morena dejan claro que habrá que revisar el trabajo realizado o la ausencia de éste, frente al riesgo de perder las próximas elecciones, quizá no el partido, pero sí el grupo que representa Salomón Jara.
Sin una oposición que se asome o haga por lo menos un poco de sombra, los números obtenidos en la consulta de Revocación de Mandato son alarmantes. Las ciudades y zonas urbanas expresaron su sentir, sin despensas y sin dinero, o a pesar de las dádivas.
El distrito de Oaxaca de Juárez aportó la mayor cantidad de votos en su contra: 36 mil 838, contra los 14 mil 892 a favor; mientras que Santa Lucía del Camino, registró 36 mil 267 en contra y 23 mil 19 a favor; Santa Cruz Xoxocotlán, 28 mil 216 en contra y 13 mil 163 a favor.
Por el contrario, los distritos en los que históricamente el PRI sacaba su voto verde, caracterizados por encontrarse lejos de las ciudades, y donde se registra corporativismo o condicionamientos, ahora con Morena, reportaron la mayor cantidad de sufragios a favor como: Putla Villa de Guerrero con 47 mil 306 por la permanencia del gobernador y 8 mil 507 por la revocación.
Aunque el gobernador obtuvo un 58 por ciento de aprobación, los bastiones dejaron de serlo; los operadores políticos, los presidentes municipales, la estructura partidista no pudo o no quiso contribuir.
La realidad se manifestó tal cual, lejos de las redes sociales, la publicidad pagada y los espectaculares. Todavía al final del proceso, cuando comenzaron a circular fotografías con resultados de casillas que no favorecían al gobernador, algunos operadores pretendieron “maquillar” las cifras. Pero los votos ya estaban dados.
Oaxaca es un estado politizado, cuya ciudadanía entiende su contexto. Desde hace unos años la gente se percibe molesta por la incongruencia de los discursos, por el nepotismo que florece en cada dependencia de la Primavera, por la falta de obras, medicamentos y la soberbia inaudita, este proceso, impulsado por el propio gobierno de Oaxaca, resultó ser un termómetro del sentir social.
La consulta, sin embargo, no logró ser vinculante, ya que por ley, para que la revocación sea posible, se requiere que el 40 por ciento del electorado haya determinado que existe pérdida de confianza en el actual gobierno, esto significa un millón 200 mil votos en contra.
En la elección de 2022, Salomón Jara obtuvo 696 mil 488 votos a favor; tres años después, 335 mil 419 ciudadanos pidieron la revocación de su mandato y si bien estos sufragios pudieron ser los que obtuvieron sus contrincantes en aquella ocasión, los 500 mil votos a favor de su permanencia, están por debajo en casi 200 mil votos de su récord. Bajo cualquier lectura, los datos, no suman.
Ojalá el trago amargo la noche del 25 de enero y los días subsecuentes, permita al ingeniero hacer una revisión de su proyecto, de su equipo y las decisiones que han tomado. Y de paso termine con esas batallas contra molinos de viento inexistentes, para dar paso a resultados tangibles, así como congruencia para hacer frente a los siguientes desafíos.




