Vagones de los años 50 y sobrepeso causaron la tragedia del Tren Interoceánico: SMI

Disruptivo Mx
De acuerdo a la opinión de expertos de la Sociedad Mexicana de Ingenieros (SMI), la tragedia por el descarrilamiento del Tren Inteaoceánico fue el resultado de una incompatibilidad técnica, principalmente entre infraestructura rehabilitada y maquinaria obsoleta.
Tras una reunión encabezada por José Marcos Matus, presidente SMI, un equipo multidisciplinario de ingenieros civiles, ferroviarios, estructuristas y topógrafos, la organización emitió un análisis preliminar, mismo que apunta a que el siniestro no fue un accidente fortuito, sino una falla sistémica.
En su opinión hay tres factores críticos que sentenciaron el destino del convoy el pasado 28 de diciembre en la región del Istmo de Tehuantepec.
Vagones de Chatarra: Se utilizaron vagones de acero fabricados en los años 50, modelos que superan por mucho el peso de las unidades modernas, generando una presión que la vía no pudo soportar.
Diseño de Vía Deficiente: Los especialistas cuestionan si el peralte (inclinación) y el balasto de la Línea Z realmente cumplían con las especificaciones para este tipo de carga pesada, a pesar de su reciente inauguración.
Hundimiento del Suelo: Se detectó un «asentamiento diferencial», fenómeno donde el peso excesivo del tren provoca que el terreno ceda y las vías se abran, provocando el descarrilamiento inmediato.
La infraestructura fue rebasada por la negligencia
La conclusión técnica es demoledora: la resistencia de las vías rehabilitadas fue rebasada por el tonelaje de los vagones antiguos, dicha sobrecarga, combinada con la inestabilidad en la zona de curvas, desencadenó el desastre.
Esta revelación de la SMI pone en entredicho la gestión del proyecto, ya que sugiere que se priorizó la puesta en marcha del servicio utilizando material rodante obsoleto sobre la seguridad de los pasajeros y el personal.
13 Muertos y un Corredor bajo sospecha
El saldo de 13 fallecidos y 98 heridos (cinco de gravedad) sigue siendo la cifra más cruda de este «progreso».
Los heridos continúan siendo atendidos en hospitales del IMSS en Matías Romero y Salina Cruz, mientras las familias demandan algo más que solidaridad: exigen justicia.
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha prometido seguimiento legal y social, y la FGR —bajo la titularidad de Ernestina Godoy— mantiene abierta la investigación en la Línea Z, el informe de la SMI añade una presión técnica que las autoridades no podrán ignorar.
Toda vez que, la «modernización» del Corredor Interoceánico ha quedado bajo fuego tras revelarse las causas técnicas del descarrilamiento en la Línea Z que cobró la vida de 13 personas en Nizanda, Oaxaca.




