* «Harfuch y el examen reprobado de la seguridad oaxaqueña»
Remington | Opinión
Dicen que una imagen dice más que mil palabras, pero esta selfie en el elevador parece ocultar un mensaje muy distinto al de las sonrisas.
Los encargados de la seguridad en Oaxaca visitaron la oficina de Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad Ciudadana Federal, y aunque nos la quieran vender como una visita de «cortesía y coordinación», el fondo huele a jalón de orejas.
¿Por qué las sonrisas no cuadran?
Mientras los funcionarios oaxaqueños posan para la cámara, las cifras del Secretariado Ejecutivo les borran la sonrisa a las y los ciudadanos.
Séptimo lugar nacional: Oaxaca se ha consolidado en este nada honroso puesto en materia de homicidios dolosos.

Cero resultados: De nada sirven las reuniones de alto nivel si en las calles de la Costa, el Istmo y los Valles Centrales la violencia sigue ganando terreno.
La realidad supera al discurso: No es lo mismo presumir «cooperación» en la CDMX que garantizar la paz en los municipios del estado.
¿Visita técnica o regaño institucional?
Todo indica que la Federación ha tenido que intervenir ante la evidente incapacidad de la estrategia local para frenar la ola de violencia.
La presencia de García Harfuch en la ecuación no es gratuita; es la señal de que Oaxaca está bajo la lupa nacional por sus números rojos.
A veces, para subir en el ranking de seguridad, no basta con subirse al elevador de las oficinas centrales de la SSP; hay que bajar a la realidad de un estado que exige justicia y resultados, no solo fotos de grupo.
¿Ustedes qué ven en esta foto? ¿Verdadera coordinación o un intento desesperado por salvar la gestión ante los malos resultados?.











