Mientras la Ciudad de México padece una vez más el caos vial y los plantones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), las cifras oficiales en la oficina de Mario Delgado cuentan una historia muy distinta a la «precarización» que los líderes sindicales gritan por megáfono.
Resulta que el amor del Gobierno Federal por la educación en Oaxaca no solo es de palabra, sino de 23 mil millones de pesos.
Una cifra que marea, pero que parece no ser suficiente para saciar el hambre de movilización de un gremio que ha hecho de la protesta su método de negociación permanente.
El festín de las becas: ¿Dónde está el «abandono»?
El titular de la SEP, Mario Delgado, soltó los datos que dejan a la dirigencia de la Coordinadora sin discurso.
Solo en 2025, se dispersaron 5 mil 964 millones de pesos en becas (Rita Cetina, Benito Juárez y Jóvenes Escribiendo el Futuro).
Para este 2026, la apuesta sube: la cobertura llegará a 821 mil estudiantes oaxaqueños, con una bolsa acumulada de casi 12 mil millones de pesos.
Si el recurso llega directo a las familias y a los alumnos, ¿cuál es el reclamo real de la CNTE en las calles? ¿O es que el flujo directo de dinero al pueblo les quita el control político que tanto añoran?
Escuelas equipadas, liderazgos enojados
Bajo el programa La Escuela es Nuestra (LEEN), se han inyectado 3 mil 676 millones de pesos en 13,463 planteles. Lo relevante aquí es el golpe al intermediarismo: el dinero lo manejan los padres de familia (CEAP), no los comités sindicales.
A esto se suman:
706 millones en mobiliario (sillas y pizarrones nuevos).
749 millones en 23 mil computadoras y 11 mil proyectores.
836 millones en uniformes para casi 690 mil alumnos.
Con una cobertura de infraestructura casi total en Educación Básica y Media Superior, la movilización de la CNTE en la capital parece más una coreografía de presión política para mantener privilegios de cúpula que una lucha por las carencias del aula.
Diálogo vs. Chantaje
Mario Delgado insiste en el «diálogo respetuoso», pero los números son un misil a la narrativa de resistencia.
Con 23 mil millones de pesos invertidos en Oaxaca, la pregunta para los maestros que hoy bloquean avenidas es simple: ¿Qué más quieren, o a quién realmente sirven?
El magisterio oaxaqueño está recibiendo una inversión sin precedentes; si la CNTE sigue en la calle, es porque quizás su negocio no es la educación, sino el conflicto.












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