“Al pueblo no se le impugna”: Benjamín Viveros

+Coordinador de Morena en el Congreso de Oaxaca responde a MC y defiende la revocación de mandato
Carlos Hernández | Disruptivo Mx
El coordinador de la bancada de Morena en el Congreso del Estado, Benjamín Viveros Montalvo sostuvo, “la revocación de mandato es del pueblo, no de los partidos”, esto ante la postura de Movimiento Ciudadano (MC), de impugnar el proceso ciudadano en Oaxaca.
De igual forma advirtió que MC está contradiciendo todo lo que se discutió y aprobó en el Congreso local, luego de un debate amplio que permitió garantizar la legalidad y transparencia del mecanismo.
“Cuidamos cada paso para que el proceso no fuera impugnado, seguimos los lineamientos federales y estatales, y lo hicimos con rigor, por lo cual la consulta le pertenece a la ciudadanía, no a los partidos políticos”, recalcó.
El legislador morenista señaló que impugnar la consulta sería arrebatarle a la gente su derecho a decidir si un gobierno debe continuar o no, lo que constituye un retroceso democrático.

Desde su punto de vista, “no es correcto que un partido quiera interferir en un proceso ciudadano, toda vez que las reglas que aprobó el IEEPCO son claras: no hay espacio para intereses partidistas ni gubernamentales”, sentenció.
Viveros recordó que el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) ya aprobó los lineamientos y formatos para iniciar la recolección de firmas, primer paso del proceso de revocación y a partir del 1 de noviembre, la ciudadanía podrá participar de manera física o digital, a través de una plataforma electrónica habilitada por el órgano electoral.
“El IEEPCO ya hizo su parte, ahora le toca al pueblo decidir, nosotros, como diputados, tenemos la tarea de informar, no de influir, no podemos hacer campaña a favor o en contra, pero sí explicar cómo funciona este ejercicio histórico”, puntualizó.
Al final, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la LXV sostuvo que la revocación de mandato representa un parteaguas en la democracia oaxaqueña, al poner el poder real en manos de la gente, “el pueblo tiene la última palabra y a esa voz no se le impugna… se le respeta.”





