Guerra sucia en el IEEPCO: ¿Quién busca sabotear a Elizabeth Sánchez con filtraciones ilegales?

+Detrás de las acusaciones de presunta corrupción por la compra de boletas, se esconde una operación política para dañar la imagen de su presidenta
Disruptivo Mx
Justo cuando el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) se enfrenta al reto logístico más grande de su historia reciente —la Revocación de Mandato del próximo 25 de enero—, se activa una maquinaria de desprestigio que busca manchar la imagen de su consejera presidenta, Elizabeth Sánchez González.
La pregunta es obligada: ¿A quién beneficia el debilitamiento institucional del IEEPCO en este momento?, ¿Quién está interesado en generar una percepción falsa de corrupción sobre un proceso que, por ley, tuvo que ejecutarse en tiempo récord?.
La urgencia como blanco de ataque
La presidenta del IEEPCO ha sido clara: el Consejo General declaró el inicio del proceso el 22 de diciembre.
Con la jornada encima, realizar una licitación pública tradicional de 29 días habría sido un suicidio democrático; simplemente no habría boletas para el 25 de enero.
Bajo esta premisa, la adjudicación directa no fue un capricho, sino una decisión de Estado fundamentada en el Artículo 46 de la Ley de Adquisiciones.
El Comité de Adquisiciones priorizó la logística sobre la burocracia: el material debe estar en bodegas el 10 de enero.
Optar por la empresa «más barata» que entregaba hasta el 19 de enero no era ahorro, era negligencia administrativa y operativa.
El Caballo de Troya: La filtración dolosa
Sin embargo, el dato más alarmante de esta crisis no es el costo del papel, sino la existencia de un traidor dentro del propio Instituto Electoral de Oaxaca.
Se ha confirmado que la narrativa de «corrupción» se alimentó de la filtración ilegal de un documento no oficial, un borrador carente de validez que fue difundido de manera dolosa para confundir a la opinión pública.
Este acto no es un ejercicio de transparencia, es un delito.
Fuentes internas confirman que ya se ha iniciado una investigación profunda para dar con el funcionario que, abusando de su cargo, sustrajo y filtró información para golpear a la presidencia del órgano.
Este infiltrado no actúa solo; responde a intereses externos que buscan desacreditar el ejercicio ciudadano del próximo 25 de enero.
La fabricación de esta falsa percepción de corrupción busca dos objetivos:
- Paralizar al IEEPCO: Generar miedo en el comités de adquisiciones para que no tome decisiones ágiles.
- Golpear la credibilidad del proceso: Si la gente cree que el proceso nace «viciado», la participación ciudadana disminuye.
Elizabeth Sánchez González ha defendido la legalidad de cada paso.
El Comité de Adquisiciones sesionó de cara a la ciudadanía, en tiempo real y con la ley en la mano.
Voces advierten que quienes hoy filtran documentos apócrifos y acusan sin pruebas, son los mismos que temen a una ciudadanía organizada y a una autoridad electoral que no se dobla ante presiones políticas.
El IEEPCO no puede ser rehén de burócratas resentidos ni de actores políticos que le temen a la democracia real en Oaxaca.
Por lo cual, la investigación interna debe llegar hasta las últimas consecuencias, toda vez que en el Oaxaca de la transformación, la traición a la confianza ciudadana no puede quedar impune.




