¿Prerrogativas o pasarela?; el bolso de 93 mil pesos de Carmelita Ricárdez que sacude al PRI de Oaxaca

Disruptivo Mx
Mientras la militancia tricolor agoniza en las regiones de Oaxaca por falta de apoyos y los comités municipales bajan la cortina, su dirigente estatal, María del Carmen Ricárdez Vela presume accesorios de lujo que cuestan lo de medicamentos de alta especialidad o meses de operación para un centro escolar.
En el PRI de Oaxaca, la «pobreza franciscana» parece ser solo para la base trabajadora.
Mientras el partido atraviesa su peor crisis histórica, con una estructura territorial desmantelada y operadores políticos olvidados, su dirigente estatal, María del Carmen Ricárdez Vela, ha quedado en el ojo del huracán tras filtrarse una imagen que exhibe su gusto por la «altísima gama».
El lujo que insulta a la militancia
En redes sociales circula una comparativa demoledora: de un lado, el catálogo de la exclusiva marca francesa Goyard; del otro, Ricárdez Vela portando un bolso modelo Saint Louis Coated Canvas GM. ¿El precio? Nada menos que 93 mil pesos.
Para un militante de a pie en la Mixteca o el Istmo, esa cifra es un sueño inalcanzable; para la dirigencia, parece ser solo un accesorio de diario.
La polémica no es solo por el costo, sino por el momento: el PRI recibe mensualmente cerca de dos millones de pesos en prerrogativas (recursos públicos), dinero que, según las denuncias internas, no está llegando a los comités municipales ni al fortalecimiento de la democracia, sino que se esfuma mientras la estructura se debilita.
La circulación de comentarios sobre otros gastos personales excesivos ha alimentado la percepción de que el PRI en Oaxaca se ha convertido en una «caja chica» para mantener el estatus de una élite que se niega a soltar el poder, aunque el barco se esté hundiendo.
Ironizar en redes sociales se ha vuelto el deporte favorito de los oaxaqueños, quienes comparan el costo del bolso con las carencias del estado. La pregunta para la militancia es obligada: ¿Con qué cara pedirá el voto el PRI en la próxima elección cuando su dirigente carga el presupuesto de una campaña local colgado del brazo?




