Choque de visiones de cara a la Revocación de Mandato

+Oaxaca entre el marasmo y el chantaje; el próximo 25 de enero el estado vivirá un ejercicio que brinda a la ciudadanía una oportunidad histórica
Carlos Hernández | Disruptivo Mx
El primer foro sobre la Revocación de Mandato en Oaxaca dejó al descubierto las heridas abiertas de un estado que navega entre el hartazgo, la esperanza institucional y el miedo al chantaje político.
Mientras algunos analistas ven una «oportunidad histórica», otros advierten que el estado se hunde en un «ambiente enrarecido».
El próximo 25 de enero, no solo es una votación, sino el estado se convertirá en un campo de batalla ideológica.

El choque de realidades: ¿Marasmo o transformación?
Para Carlos Javier Sorroza Polo, la realidad de Oaxaca es cruda: un estado agobiado por presupuestos insuficientes y una autoridad estatal fracturada.
Su postura fue un dardo directo a la línea de flotación del gobierno: Oaxaca vive en un marasmo.
«Es necesario recuperar la autoridad que el gobierno ha perdido, sanear un ambiente político que permite que grupos de presión se aprovechen del erario y del chantaje», lanzó Sorroza Polo.
Para él, la improvisación no tiene cabida en un estado donde la relación sociedad-gobierno está rota.

Mientras tanto, Guadalupe Martínez Pérez defendió el ejercicio no solo como ley, sino como una apuesta política desde abajo.
En un estado de 570 municipios, Martínez ve la revocación como la herramienta para obligar a los gobernantes a «mandar obedeciendo», recuperando la confianza perdida en el poder público.
Juventud y Continuidad: ¿Ruta correcta o examen de trámite?
La visión joven llegó con Valeria García López, quien, aunque reconoció que «Oaxaca aún está lastimado», presentó una defensa cerrada al titular del Ejecutivo.
Su argumento se basa en la continuidad: «El gobernador va por la ruta correcta y saldrá avante».
Para García, este proceso es un «examen» necesario, pero su veredicto ya está dictado: el apoyo total a la administración actual para no interrumpir los proyectos en curso.

La advertencia: Ni revanchismos ni condicionamientos
En su oportunidad, Pablo Antonio José puso los puntos sobre las íes en un tema sensible: los programas sociales.
En un estado con altos índices de pobreza, el riesgo de coacción es latente.
«Los programas, las becas y las oportunidades no son una condición para salir a votar; son derechos ganados», aclaró Antonio José, buscando desvincular el apoyo gubernamental de la boleta electoral.
Para él, la revocación debe ser un ejercicio de derecho constitucional, lejos del revanchismo o el chantaje político.
El foro dejó claro que Oaxaca no es unánime.
Entre la necesidad de castigar la ineficiencia, el deseo de profundizar la democracia y la urgencia de mantener la estabilidad, la ciudadanía oaxaqueña se prepara para un ejercicio que, para bien o para mal, el próximo 25 de enero, marcará un antes y un después en la historia política de Oaxaca y del sureste mexicano.




