El PRD acuerda romper alianzas futuras con PRI-PAN y prohíbe las «tribus» para fortalecerse en estados

Carlos Hernández | Disruptivo Mx
Conscientes de que el modelo centralista de partido ha caducado, los liderazgos del Bloque Nacional de Partidos Locales han trazado una hoja de ruta de supervivencia y crecimiento que marca una distancia definitiva con su pasado inmediato.
La consigna es clara: para volver a ser una opción real, el partido debe dejar de ser un club de élites y volver a las calles.
En un ejercicio de autocrítica poco visto en la política nacional, el Bloque —integrado por dirigencias de Zacatecas, Guerrero, CDMX, Tlaxcala, Michoacán y Oaxaca— reconoció que el «pacto de sangre» con el PRI y el PAN fue un error estratégico que desdibujó su identidad.
«Nos hemos equivocado», admitieron los dirigentes al anunciar que la nueva ruta prohíbe tajantemente coaliciones que traicionen los principios de la izquierda.
La meta ahora es clara: reconstruirse en unidad, eliminando las famosas «tribus» o corrientes internas que, aseguran, terminaron por devorar al partido desde dentro.

El plan de ataque: Doblar la votación desde los municipios
La estrategia no es aérea, sino de tierra. El PRD local planea un reencuentro con su militancia a través de tres ejes fundamentales:
- Armado de Comités Municipales: La estructura se construirá desde la base, no desde las cúpulas.
- Cero Cuotas y Cuates: El partido se abre a la ciudadanía para evitar que las candidaturas sigan siendo repartidas entre amigos.
- Metas Numéricas Ambiciosas: En estados como Tlaxcala, donde mantienen el 7% de la votación, el objetivo es duplicar el apoyo. En otras entidades donde gozan del 12% o 13%, el reto es consolidarse como la fuerza decisiva.
Defensa del Pluripartidismo: Un dardo a la Reforma Electoral
Ante el debate de una posible reforma electoral, el Bloque Nacional se pronunció firmemente contra cualquier intento de imponer un modelo bipartidista al estilo norteamericano.
«Una reforma que intente desaparecer a las minorías no es correcta», señalaron. Para el PRD local, México es un país pluricultural y diverso que requiere de un sistema pluripartidista donde todas las visiones tengan voz.
Defienden el modelo actual como la única vía para que la «verdadera izquierda democrática» siga dando batalla en las instituciones.

Oaxaca y el bloque de resistencia
Con la participación de liderazgos oaxaqueños encabezados por Tomás Basaldú Gutiérrez, el PRD busca recuperar el terreno perdido en el sur del país, presentándose como la alternativa para quienes buscan una izquierda que respete los derechos institucionales y no se someta a los designios de un solo poder central.
El Sol Azteca se juega su última carta: la de la autonomía local. Si logran desterrar a las «tribus» y mantenerse lejos de la derecha, el 2026 podría ser el año de su resurrección desde la periferia hacia el centro. Acaso estaremos ante ¿El renacer del Sol Azteca?




