¡Alumnos rehenes del poder en la UABJO!

*Conflicto interno sacude a facultad de Ciencias de la UABJO
Carlos Hernández / Disruptivo Mx
La ambición de grupos políticos fractura la Facultad de Ciencias, por lo que, alumnos denuncian que catedráticos los obligan a «tomar bando» bajo amenaza de frenar sus trámites y titulación.
Con lo cual, el futuro académico de cientos de alumnos de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca pende de un hilo en medio de la disputa por el Consejo Técnico.
La Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma «Benito Juárez» de Oaxaca (UABJO) se ha convertido en un campo de batalla donde el conocimiento es lo que menos importa.
Un violento conflicto interno por el control del poder ha tomado como «rehenes» a los estudiantes, quienes hoy ven cómo su avance académico y sus procesos de titulación son bloqueados por una burocracia académica que sirve a intereses políticos y no a la educación.
El chantaje: «O te unes, o no avanzas»
Lo que ocurre en las aulas de Ciencias de la UABJO es alarmante, pues según testimonios de los propios alumnos, el conflicto ha escalado a tal grado que la toma de materias ha sido restringida.
La división interna ha creado un sistema de exclusión donde el acceso al plan de estudios depende de la lealtad política y no del desempeño escolar.
Pero la denuncia más grave apunta directamente a los catedráticos.
. ¿El objetivo? Influir en la integración de este órgano de cara a la próxima elección de Rector de la UABJO. Es decir, se está utilizando el futuro profesional de los jóvenes como moneda de cambio para asegurar votos y posiciones de poder en la máxima casa de estudios.
Titulaciones congeladas: El costo de la ambición
El impacto es devastador. Para los estudiantes que están por egresar, el panorama es negro:
Bloqueo de trámites: La disputa administrativa mantiene suspendidos los procesos de titulación.
Retrasos forzados: Alumnos que ya cumplieron con sus requisitos podrían perder desde un semestre hasta un año entero de vida profesional.
Rezagos académicos: La imposibilidad de cursar materias libres limita la formación de científicos y especialistas en un estado que urge de ellos.
Resulta indignante que en una institución que debería ser la cuna del pensamiento crítico, se repliquen las prácticas más rancias del clientelismo político.
Mientras los grupos de poder se disputan el control del presupuesto y la silla de la Rectoría, la calidad académica de la Facultad de Ciencias se desploma.




