En Oaxaca, la flor de Cempasúchil —símbolo sagrado del Día de Muertos— está en riesgo

Disruptivo Mx
En tan solo 13 años, la temperatura promedio en los meses clave de cultivo (julio a octubre) aumentó 2 °C en Magdalena Apasco.
¿La consecuencia?
Flores de menor calidad.
Menor precio.
Ventas canceladas.
Esta flor no solo adorna altares: conecta a los vivos con sus muertos.
Su aroma guía el camino de regreso a casa.
Pero hoy, el cambio climático altera su floración, y los productores de Oaxaca luchan contra el tiempo y el calor para que no se marchite la tradición.
El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y agricultores locales ya buscan soluciones:
Ajuste de fechas de siembra
Estrategias para adaptarse al clima
Y una nueva conciencia: elegir productos con pertinencia ecológica y responsabilidad social.
El estado de Oaxaca se encuentra entre los 10 de mayor producción de cempasúchil (Tagetes erecta), la flor con más demanda para las celebraciones de Todos los Santos y Fieles Difuntos (1 y 2 de noviembre, respectivamente), mejor conocidas como Día de Muertos.
En consecuencia, el cempasúchil tiene un periodo de venta muy específico, así que los productores, a partir de su experiencia, han definido fechas de siembra para lograr flores de calidad a finales del mes de octubre.
No obstante, en años recientes se ha detectado un incremento en la temperatura que repercute en el desarrollo y floración de esta emblemática flor mexicana.
Porque cuidar el cempasúchil es también cuidar nuestras raíces.




