Dispersan manifestación del 8M en Oaxaca con bombas de gas
Flor Hernández
Al menos cinco artefactos con gas picante fueron lanzados desde la azotea del Palacio de Gobierno de Oaxaca, para dispersar la manifestación que realizaban este sábado mujeres oaxaqueñas en el marco del 8 de marzo.
Poco antes de las seis de la tarde, mientras un grupo de inconformes arrancaban las vallas metálicas instaladas alrededor del recinto del Poder Ejecutivo, además de realizar quema de cartulinas, se escuchó una fuerte detonación: gritos y humo.

Las participantes en la marcha que partió de la Fuente de las Ocho Regiones, comenzaron a correr de manera desordenada, algunas con rumbo a la Catedral, otras más hacia la calle de Bustamante, o a Flores Magón: el desconcierto.
Madres con sus hijos en carriolas o en brazos, a toda velocidad salieron del lugar, para buscar resguardarse.
Unos minutos después, alrededor de las 6:05 de la tarde, un convoy de la Policía Estatal y elementos del Ejército integrado por unas ocho patrullas, efectuaron rondines en el primer cuadro de la capital del estado, con torretas y sirenas encendidas.
Las manifestantes comenzaron a dispersarse por temor a ser detenidas por los elementos de la Policía.
Mientras una de las mujeres se limpiaba el rostro con coca cola, un grupo de bomberos apagaban con extintores las últimas cartulinas que ardían frente a Palacio de Gobierno, para posteriormente salir corriendo hacia la Catedral, donde supuestamente había un incendio, lo que resultó falso.

*La marcha
La movilización convocó a miles de mujeres oaxaqueñas. Inició a las cuatro de la tarde en el norte de la capital, recorrió la calle de Porfirio Díaz, donde se registraron diversos destrozos en comercios, bancos, farmacias.
Las pintas y vidrios rotos fueron parte del recorrido de la manifestación, así como carteles con nombres de hombres a los que se les acusa de violencia sexual.

Ya en el Zócalo, las mujeres derribaron los cercos de metal instalados en el perímetro de la Catedral realizaron pintas, luego echaron abajo las vallas de Palacio de Gobierno, hasta que, con gases, fueron dispersadas.